La mayoría de los incidentes de seguridad en una PYME no empiezan con un hacker sofisticado, sino con un correo que parece normal. Un cliente que «adjunta una factura», un banco que «detecta actividad sospechosa», un compañero que «comparte un documento». Un clic, y la puerta queda abierta.
Las tres señales que delatan un phishing
- Urgencia artificial: «tu cuenta se bloqueará en 24 h». El miedo nubla el juicio.
- Remitente que no cuadra: el nombre es correcto, pero el dominio del correo no.
- Enlaces que no llevan donde dicen: pasa el ratón por encima antes de pulsar.
Qué hacer en los primeros 60 segundos
Si ya has pulsado: no introduzcas credenciales, desconecta de la red si descargaste algo, y avisa a tu responsable de IT. Un incidente comunicado a tiempo es un susto; uno ocultado es una crisis.