Cuando una web carga en medio segundo, nadie lo nota. Cuando tarda cinco, todo el mundo se va. Entre esos dos extremos está la diferencia entre una plantilla inflada y una web construida con criterio.
El peso oculto de las plantillas «todo en uno»
Muchos sitios cargan megabytes de JavaScript que nunca se usan, decenas de fuentes y un constructor visual que pesa más que el contenido. El resultado: tiempos de carga altos, peor posicionamiento y una factura de hosting que sube sin que sepas por qué.
Qué medimos cuando hablamos de rendimiento
- LCP — cuánto tarda en verse el contenido principal.
- CLS — cuánto «baila» la página mientras carga.
- Peso total — cada kilobyte que no envías es un kilobyte que el visitante no espera.